Sunday, December 8, 2013

Father Rudy's Corner: Dec. 8, 2013


A Pastoral Letter by: St. Charles Borromeo

The Season of Advent

 

The Spirit, now the acceptable time speaks of beloved, the day of salvation, peace and reconciliation: the great season of Advent. This is the time eagerly awaited by the patriarchs and prophets, the time that holy Simeon rejoiced at last to see. This is the season that the Church has always celebrated with special solemnity. We too should always observe it with faith and love, offering praise and thanksgiving to the Father for the mercy and love he has shown us in this mystery. In his infinite love for us, though we were sinners, he sent his only Son to free us from the tyranny of Satan, to summon us to heaven, to welcome us into its innermost recesses, to show us truth itself, to train us in right conduct, to plant within us the seeds of virtue, to enrich us with the treasures of his grace, and to make us children of God and heirs of eternal life.

Each year, as the Church recalls this mystery, she urges us to renew the memory of the great love God has shown us. This holy season teaches us that Christ’s coming was not only for the benefit of his contemporaries; his power has still to be communicated to us all. We shall share his power, if, through holy faith and the sacraments, we willingly accept the grace Christ earned for us, and live by that grace and in obedience to Christ.

The Church asks us to understand that Christ, who came once in the flesh, is prepared to come again. When we remove all obstacles to his presence he will come, at any hour and moment, to dwell spiritually in our hearts, bringing with him the riches of his grace.

In her concern for our salvation, our loving mother the Church uses this holy season to teach us through hymns, canticles and other forms of expression, of voice or ritual, used by the Holy Spirit. She shows us how grateful we should be for so great a blessing, and how to gain its benefit: our hearts should be as much prepared for the coming of Christ as if he were still to come into this world.

The same lesson is given us for our imitation by the words and example of the holy men of the Old Testament.

 

OUR PRAYERS AND THOUGHTS ARE WITH

REV. RUDOLPH GONZALEZ FOR A QUICK RECOVERY!

 

N O T I C E

STARTING JANUARY 2014, ALL MASS INTENTIONS

MUST BE PAID ON THE SAME DAY REQUESTED

+THANK YOU+

 

Monday, December 9th - The Immaculate Conception of the Blessed Virgin Mary is NOT a day of obligation.

 

 

 

De Las Cartas Pastorales De: San Carlos Borromeo, Obispo

Sobre El Tiempo De Adviento

 

Ha llegado, amadísimos hermanos, aquel tiempo tan importante y solemne, que, como dice el Espíritu Santo, es tiempo favorable, día de la salvación, de la paz y de la reconciliación; el tiempo que tan ardientemente desearon los patriarcas y profetas y que fue objeto de tantos suspiros y anhelos; el tiempo que Simeón vio lleno de alegría, que la Iglesia celebra solemnemente y que también nosotros debemos vivir en todo momento con fervor, alabando y dando gracias al Padre eterno por la misericordia que en este misterio nos ha manifestado. El Padre, por su inmenso amor hacia nosotros, pecadores, nos envió a su Hijo único, para

libramos de la tiranía y del poder del demonio, invitarnos al cielo e introducimos en lo más profundo de los misterios de su reino, manifestarnos la verdad, enseñarnos la honestidad

de costumbres, comunicarnos el germen de las virtudes, enriquecernos con los tesoros de su gracia y hacernos sus hijos adoptivos y herederos de la vida eterna.

La Iglesia celebra cada año el misterio de este amor tan grande hacia nosotros, exhortándonos a tenerlo siempre presente. A la vez nos enseña que la venida de Cristo no sólo aprovechó a los que vivían en el tiempo del Salvador, sino que su eficacia continúa y aún hoy se nos comunica si queremos recibir, mediante la fe y los sacramentos, la gracia que él nos prometió, y si ordenamos nuestra conducta conforme a sus mandamientos.

La Iglesia desea vivamente hacernos comprender que así como Cristo vino una vez al mundo en la carne, de la misma manera está dispuesto a volver en cualquier momento, para habitar espiritualmente en nuestra alma con la abundancia de sus gracias, si nosotros, por nuestra parte, quitamos todo obstáculo.

Por eso, durante este tiempo, la Iglesia, como madre amantísima y celosísima de nuestra salvación, nos enseña, a través de himnos, cánticos y otras palabras del Espíritu Santo y de diversos ritos, a recibir convenientemente y con un corazón agradecido este beneficio tan grande, a enriquecernos con su fruto y a preparar nuestra alma para la venida de nuestro Señor Jesucristo con tanta solicitud como si hubiera él de venir nuevamente al mundo. No de otra manera nos lo enseñaron con sus palabras y ejemplos los patriarcas del antiguo Testamento para que en ello los imitáramos.

 

NUESTRAS ORACIONES Y PENSAMIENTOS ESTÁN CON

EL PADRE RUDOLPH GONZÁLEZ

PARA UNA RECUPERACIÓN RÁPIDA

 

NOTAR

COMENZANDO EN ENERO DE 2014, LAS INTENCIONES DE MISAS

DEBEN SER PAGADOS CUANDO SE LE SOLICITE.

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